Su mañana comienza con una recogida en el hotel en Puno, seguida de un corto viaje en automóvil hasta el puerto donde un bote turístico cubierto se dirige a través del lago Titicaca, uno de los lagos navegables más altos del mundo, que se encuentra a 3,810 metros sobre el nivel del mar. En días claros, los picos andinos se reflejan en el agua al dejar atrás la ciudad.
Al llegar a las Islas Uros, el jefe de la isla le da la bienvenida y le guía a través de cómo se construyen estas plataformas flotantes, capa sobre capa de caña de totora, constantemente renovadas desde arriba a medida que la base se descompone debajo del agua. Entra en la isla y nota la esponjosa ceda bajo los pies; no se parece a nada en suelo sólido. Tu guía bilingüe te explica la historia del pueblo Uru, considerado entre los grupos étnicos más antiguos de la región andina, y cómo su lengua, el aymara, se habla todavía hoy en día.
Los residentes te invitan a sus casas, te muestran cómo se cosecha y usa la totora —para la construcción, cocina e incluso como planta medicinal— y demuestran las técnicas tradicionales de pesca y tejido transmitidas de generación en generación. También verá paneles solares escondidos entre las casas de caña, un recordatorio silencioso de que esta comunidad combina la tradición antigua con la necesidad práctica. Para un extra opcional, súbase a una canoa de caña tradicional (se aplica una tarifa local en soles) para un corto viaje entre las islas. Trae efectivo.
El recorrido concluye con un regreso escénico a Puno