Nací y crecí en estos lugares, aquí ya vivían mis antepasados al igual que la familia propietaria del cortijo que nos acoge.
A lo largo de los años hemos realizado actividades agrícolas que han ampliado el conocimiento rural. La profesión de guía de senderismo me ha enseñado a narrar mejor mi territorio.
Una jornada de Pastor es una inmersión en lugares incontaminados y con paisajes sin límites, llenos de historia antigua y auténtica. Será posible redescubrir sabores y sensaciones que ahora están lejos de la vida cotidiana.
Hacer un queso con tus propias manos y con la leche extraída de los animales que viven a pocos metros fortalece la relación con el territorio y la experiencia, de la que también podrás llevarte a casa el trozo de queso que hayas elaborado!!