Después de la recogida en el hotel en La Fortuna, emprenda un corto trayecto en coche para llegar al punto de partida, donde comenzará con una sencilla caminata por el bosque a lo largo del cristalino río La Fortuna. En el camino, súbase a un carro tractor que lo llevará cuesta arriba hasta un mirador panorámico. Después de ver la cascada en la distancia, comience una caminata por una escalera selvática. A mitad de camino, llega a un puente colgante alto que habrá que conquistar para poder continuar.
Sigue el sendero más abajo por el enorme cañón que fue formado por una mega erupción volcánica. Al llegar al final del cañón, le espera la espectacular cascada de La Fortuna. Maravíllate ante la exuberante vegetación de las paredes de 230 pies, las enormes rocas volcánicas en su base y la enorme cantidad de agua que cae en su piscina. Tómate un tiempo para disfrutar de su belleza, mientras las valientes almas del grupo pueden incluso darse un chapuzón.
De vuelta al mirador, camine hasta el pequeño pueblo de los indios de las Molucas. Sentados en su palenke, la casa principal, disfruten de un descanso mientras escuchan una interesante narración sobre la cultura, el arte y la historia de las Molucas. Después de haber estado activo durante algunas horas, llegará el momento de disfrutar de un almuerzo cálido y tradicional. Junto al restaurante, hay un jardín de mariposas y un estanque de ranas, que puedes explorar mientras esperas a que te sirvan la comida. Regrese a su hotel alrededor de las 13:30.