Serás recibido en nuestra casa con los brazos abiertos, donde Patricia te guiará paso a paso a través de la preparación de platos tradicionales rumanos, utilizando ingredientes frescos y recetas auténticas.
Esta no es una escuela de cocina formal, sino una experiencia cálida y personal donde los huéspedes cocinan juntos, comparten historias y disfrutan del ambiente relajado de un verdadero hogar rumano.
Durante la experiencia, preparará y disfrutará de un menú tradicional rumano que incluye un aperitivo local, bulz (un plato rústico hecho con polenta y queso), y el famoso postre rumano, papanasi, servido junto con bebidas tradicionales rumanas, tanto alcohólicas como no alcohólicas.
Los huéspedes a menudo describen la experiencia como una sensación de visitar amigos, combinando cocina, conversación y hospitalidad genuina.