Después de recoger el alojamiento de cortesía, partiremos hacia el corazón de Gibbston en un pequeño tour privado para visitar cuatro puertas de la bodega y viajar al “valle de las vides” para descubrir estos viñedos ubicados entre las espectaculares cadenas montañosas y las dramáticas gargantas del río.
Antes de llegar a la primera bodega habrá una parada en un lugar pintoresco y los viajeros aprenderán sobre técnicas de cata de vinos y aromas de vino mientras se empapan de las fabulosas vistas.
En una de las bodegas, saborearemos un plato de viñedo o una tabla de quesos para maridar con los vinos. Habrá tiempo para que pidas más alimentos si crees que los necesitas (a tus expensas).
Visitaremos bodegas boutique que están fuera de los caminos trillados. No hay una rutina establecida, por lo que cada día es una aventura. La elección de las bodegas visitadas variará cada día en función de la dinámica de su grupo individual. El enfoque general es en vinos de alta calidad, así como personal amable e informativo.