Participar en un curso de cocina no solo significa aprender nuevas recetas locales, sino también profundizar la verdadera cultura, las costumbres y los hábitos de un tipo de alimento.
A partir del mercado, donde se desarrolla la fase más importante.
Guía para la compra cualitativa correcta: selección de productos “Zero Kilómetro”, conocimiento del producto fresco de temporada y profundización en los distintos tipos de uso en la cocina.