¡Abierto a viajeros solitarios!
Un recorrido para descubrir con calma dos magníficos pueblos del Luberon, entre ellos Gordes, que conserva el patrimonio de su pasado agrícola y artesanal (mercado local los martes).
Harás una parada en la abadía de Sénanque, del siglo XII, un lugar de paz rodeado de lavanda de junio a julio.
A continuación, se dirigirán a Roussillon, un pueblo de ocre, y a su antiguo lugar de extracción, convertido en sendero, que podrán visitar (entrada incluida). Después, podrán pasear por el colorido pueblo y disfrutar de un descanso para almorzar.
Su día concluirá en Fontaine-de-Vaucluse, donde descubrirá las refrescantes y burbujeantes aguas del 'Sorgue', un río fascinante y cristalino, y podrá conocer las técnicas tradicionales de fabricación de papel de trapo, tal como se hacía en el siglo XV.
Tenga en cuenta: Esta ruta requiere un nivel de condición física adecuado para caminar, incluyendo la capacidad de subir y bajar escaleras.