Visite Wadi Hawar, a más de 200 kilómetros de Muscat, es un wadi con el que todos se han familiarizado. Amplias piscinas de color turquesa y azul, exuberantes plantaciones de dátiles y unas interesantes características topográficas que lo convierten en una verdadera joya encerrada en las montañas.
Y las arenas súper finas del desierto de Wahiba Sands, dunas aparentemente interminables, un escape silencioso. El paisaje es impresionante. Un gran lugar para la aventura, donde puedes montar en camello y visitar familias beduinas.