Cada toma realizada con la cámara estenopeica es literalmente irrepetible: no hay visor ni autofoco, sólo un agujero de luz que registra la realidad en película Fuji instantánea. El resultado es una imagen de ensueño, borrosa en los bordes, llena de atmósfera vintage: tu propia postal de Arezzo. Caminaremos lentamente por plazas medievales y callejones escondidos; Luca te enseñará a leer la luz, elegir la toma y calcular el tiempo de exposición a mano, convirtiendo la fotografía en un acto de meditación. El grupo de hasta cinco personas ofrece espacio para preguntas y experimentación. Cada participante recibe su propio juego de impresiones originales y un retrato estenopeico firmado, un recuerdo que no puede encontrarse en ningún otro lugar. No hay que llevar equipo ni conocimientos especializados: sólo curiosidad y ganas de ver el mundo en otra época y con otra mirada.