Subir a bordo de un yate en una noche de invierno en Estocolmo es el comienzo de una experiencia navideña diferente a cualquier otra. A bordo le espera calor, luces, aromas y su propio buffet de Navidad, una noche en la que tiene todo el barco para usted, con una tripulación que garantiza que todo sea tan acogedor y atmosférico como desee.
Los clásicos navideños se sirven con toques modernos. Aquí hay tiempo para disfrutar a su propio ritmo, para dejar que los sabores persistan y para levantar un vaso juntos mientras fluyen las conversaciones.
A través de las ventanas panorámicas, las luces de invierno de Estocolmo brillan, proyectando reflejos mágicos sobre el agua oscura. Durante tres horas nos deslizamos por el Palacio Real, las fachadas históricas de Gamla Stan y Djurgården con su vestido de invierno, todo como telón de fondo de un cuento de hadas para una noche llena de unión y espíritu navideño.
Esto no es sólo un buffet de Navidad. Es una noche cálida, tranquila e inolvidable en el mar, solo para ti.