Lo que diferencia esta experiencia es el propio Ecuador, una de las regiones frutales más biodiversas de la Tierra, donde convergen los Andes y la Amazonía.
No solo probarás sabores inusuales; descubrirás el patrimonio vivo de agricultores, curanderos y familias que han dependido de estas frutas durante siglos.
A diferencia de los tours gastronómicos típicos, este viaje revela usos ancestrales, ritmos estacionales y las sorprendentes formas en que las frutas moldean la medicina, los rituales y la vida cotidiana.
Cada grupo es intencionalmente pequeño (máximo 8) para mantener el sabor íntimo, y las cosechas estacionales significan que no hay dos experiencias iguales.
Muchos viajeros lo llaman el punto culminante más colorido y revelador de su viaje a Quito, y con nuestra Garantía de Experiencia de 5 Estrellas (reembolso completo si es algo menos), puede reservar con total tranquilidad.