Día 1: Valle de Ararat, Jermuk y la cascada Shaki
Deja Ereván y dirígete hacia el sur, cruzando el fértil valle de Ararat. Si el clima lo permite, disfrute de impresionantes vistas del monte Ararat, el símbolo eterno de Armenia que se eleva sobre las llanuras.
Continúe hacia el espectacular desfiladero del río Arpa, subiendo hacia las tierras altas de Armenia. En la ciudad balneario de Jermuk, visite uno de los lugares naturales más emblemáticos del país: la cascada de Jermuk, poéticamente conocida como “Cabello de Sirena”. Una poderosa corriente de agua desciende de acantilados de basalto, creando una escena elegante y salvaje.
Después de cruzar el pintoresco paso de la puerta Syunik, llegue a la atronadora cascada Shaki, la cascada más poderosa de Armenia, donde el agua se estrella con energía bruta, rodeada de paisajes abiertos y aire de montaña. Regreso a Ereván por la tarde.
Día 2: Lago Sevan, bosques de Dilijan y cascada Trchkan
En el segundo día, dirígete hacia el norte. Su primera parada es el lago Sevan, uno de los lagos de agua dulce de gran altitud más grandes del mundo, a menudo llamado la “Perla Azul de Armenia”.
Desde Sevan, continúe hacia los exuberantes bosques del Parque Nacional Dilijan, un contraste completo con los paisajes áridos del sur: verde, fresco y lleno de serenidad alpina.
Escondida en el desierto se encuentra la cascada Trchkan, la cascada más alta de Armenia. Remoto, poderoso e intacto, es una verdadera recompensa para los amantes de la naturaleza y uno de los monumentos naturales más impresionantes del país. Por la noche, regrese a Ereván con recuerdos del lado salvaje de Armenia: agua corriente, profundas gargantas, bosques y horizontes montañosos.