Partimos temprano en la mañana de la ciudad de Puno, rumbo por carretera hacia la frontera con Bolivia. En el camino, atravesamos territorio aymara, una tierra donde historia y naturaleza se entrelazan en un paisaje impresionante. La vasta meseta del Altiplano, con sus imponentes montañas y las resplandecientes aguas del lago Titicaca en la distancia, nos acompaña en nuestro viaje.
Nuestra primera parada es en el sitio arqueológico Chullpas de Molloco, un misterioso complejo funerario ubicado en la región Puno del Perú, que cautiva a los visitantes con su arquitectura y sus antiguos secretos. Reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, este sitio perteneció a la enigmática cultura Lupaca, un grupo preinca que gobernó las tierras altas antes de la expansión inca.
Construidas alrededor del siglo XIII, estas chullpas, o torres funerarias, destacan por su diseño único: formas cilíndricas y rectangulares construidas con bloques de piedra ajustados con precisión, mostrando conocimientos avanzados de ingeniería y arquitectura. Lo más fascinante es que algunas estructuras presentan relieves zoomorfos y geométricos, cuyo significado sigue siendo un misterio para los investigadores.
Situadas a una altitud de aproximadamente 4.000 metros sobre el nivel del mar, cerca de la ciudad de Juliaca, estas torres se elevan sobre un paisaje de colinas áridas con impresionantes vistas del Altiplano. El sitio está envuelto en mitos y leyendas; algunos creen que es un portal de energía, mientras que otros afirman que las tumbas ocultan tesoros ocultos de los antiguos señores Lupaca.
Luego continuamos nuestro viaje hacia uno de los sitios más místicos y enigmáticos de la región: Hayu Marca, también conocido como Aramu Muru. Ubicado a una hora en auto del centro de Puno, este impresionante destino se encuentra en el kilómetro 75 de la carretera a Bolivia, dentro de la provincia de El Collao, al sur del distrito de Ilave, cerca del majestuoso lago Titicaca.
Este sitio sagrado, rodeado de imponentes formaciones rocosas esculpidas por el tiempo, ha sido considerado desde la antigüedad como un poderoso centro ceremonial. Su característica más enigmática es una estructura de piedra perfectamente tallada incrustada en la roca, que mide 7 metros a cada lado, conocida como la “Puerta de las Cuatro Dimensiones”.
Después de esta experiencia única y transformadora, comenzamos nuestro viaje de regreso a Puno, que toma aproximadamente una hora por carretera. A su llegada, le dejaremos cómodamente en su hotel.