La visita consiste en el recorrido por un circuito de 1,5 km de longitud a lo largo del cauce del río Algar (“cueva” en árabe) para ver el paisaje fruto del modelado kárstico de la roca caliza: las espectaculares cascadas;
las numerosas fuentes manantiales que brotan de la en doroca;
los “tolls” (remansos de agua) de aguas puras y cristalinas, antiguamente consideradas como “fuente de salud”; la antigua presa, el imponente canal y las acequias centenarias todavía hoy en uso.
Contempla las vistas espectaculares recorriendo a lo largo del río montañozo.