Este es un itinerario rico en historia y cultura.
No es solo la magia de las tres ciudades amuralladas de Asolo, Marostica y Bassano lo que te hace mirar boquiabierto, sino sobre todo las imágenes muy sugerentes del paisaje que se pueden ver pedaleando a lo largo de las orillas del río Brenta.
A este ambiente ya espléndido se suman las hermosas villas venecianas que se encuentran a lo largo de la ruta, resultado del dominio e ingenio de grandes arquitectos, sobre todo por Andrea Palladio, nacido en Vicenza.
Hablando de emociones: no puedes perderte una foto con tu bicicleta en tu Ponte degli Alpini en Bassano del Grappa en tu álbum de recortes.