Embárcate en una experiencia inolvidable de medio día visitando dos de los pueblos más emblemáticos y fotogénicos de la Costa Blanca: Guadalest y Altea la Vella.
Guadalest, un pintoresco pueblo de origen medieval situado sobre un peñón rocoso y rodeado por un espectacular entorno montañoso. El acceso al casco antiguo se realiza a través de un túnel excavado en la roca, lo que ya anticipa la singularidad del lugar. Pasearás por sus calles empedradas llenas de encanto, tiendas de artesanía y miradores naturales. Disfrutarás de vistas panorámicas impresionantes al embalse de color turquesa y al valle que lo rodea.
Podrás visitar alguno de sus museos o el Castillo de San José.
Altea la Vella, considerada uno de los pueblos más bellos de España. Su casco antiguo, con casas blancas, puertas azules y balcones florido, la Iglesia de Nuestra Señora del Consuelo, pasear por sus calles es perderse entre galerías de arte, pequeñas boutiques, plazas con encanto y rincones llenos de historia.