"La habitación estaba limpia y el personal fue correcto, pero varios aspectos de la estancia resultaron poco prácticos. Los aseos no son especialmente funcionales y el aire acondicionado estuvo demasiado fuerte durante la noche, lo que afectó al descanso.
También me sorprendió que las taquillas requieran un candado físico que debe comprarse aparte, en lugar de contar con un sistema digital integrado. Del mismo modo, las toallas no están incluidas y deben alquilarse por un coste adicional. Tras haberme alojado en numerosos hostels por Europa, estoy acostumbrada a que tanto las toallas como las taquillas se ofrezcan sin cargos extra y con sistemas más cómodos y modernos.
Además, solicité con antelación una cama junto a la ventana por motivos de comodidad personal, pero tuve la impresión de que no se hizo un esfuerzo especial por atender la petición.
En general, el alojamiento cumple en cuanto a limpieza y ubicación. No obstante, agradecería algunas mejoras, como una zona común más acogedora, un espacio con microondas u otras facilidades básicas, y una distribución de duchas y aseos que genere menos molestias a quienes descansan en habitaciones compartidas. Son detalles que contribuirían a una experiencia mucho más cómoda para los huéspedes."