"Después de 8 noches solo puedo decir una cosa: volvería sin pensarlo.
Nada más llegar nos hicieron un upgrade gratuito de un estudio Murphy a un estudio superior con dormitorio independiente. Un detallazo para empezar el viaje.
La ubicación es fantástica. Wall Street es una zona tranquila, segura y muy bien comunicada. En 5 minutos tienes el metro, One World, Oculus y el ferry de Staten Island.
Las habitaciones están muy bien conservadas, muy limpias y cuidadas. La limpieza está incluida (algo que no siempre ocurre en EE. UU.); solo hay que pedirla el día anterior. La cocina está muy bien equipada, salvo cafetera (sí tiene hervidor). Las toallas son grandes y de calidad, el baño es amplio y la ducha muy cómoda.
El personal merece una mención especial: recepción 24/7, siempre amables y dispuestos a ayudarte con cualquier cosa.
Como curiosidad, la televisión funciona solo por streaming (Pluto TV y otras apps), aunque sinceramente... ¿quién va a Nueva York a ver la tele?
Y, por último, el precio. Para lo que cuesta alojarse en Nueva York, me pareció una opción con una relación calidad-precio excelente.
En resumen, un hotel muy recomendable, con un personal de diez, habitaciones cómodas y una ubicación perfecta para recorrer Manhattan. Si vuelvo a Nueva York, sin duda volveré a alojarme aquí."