"Lo único que justifica las cinco estrellas es la ubicación y el precio del parking: está en pleno centro y se puede ir andando a todas partes. El parking cuesta 30 € al día y es servicio de aparcacoches, pero luego me di cuenta de que no tienen parking propio; debieron dejarlo en la calle porque me devolvieron el coche lleno de excrementos de pájaro.
El colchón era malísimo y debía de ser muy viejo; se hundía por completo al dormir y me levanté con un dolor de espalda terrible.
La ubicación de la habitación era pésima: la puerta del tercer piso daba directamente al patio y la insonorización era inexistente. Por el otro lado, la ventana estaba entre suelo y no se podía abrir. Además, en la habitación siempre había un olor insoportable a tuberías/desagüe.
El desayuno es muy limitado y de calidad mediocre. El gimnasio de la azotea tiene máquinas viejas y apenas hay equipamiento. Al lado hay una piscina, pero no es mucho más grande que una bañera. Aunque el personal es amable, no puedo recomendar este hotel en absoluto. En mi opinión, apenas llega a la categoría de tres estrellas."