Sa Tanca gran, acogedora villa con piscina privada:
Encantadora casa de campo de estilo tradicional mallorquín, que combina a la perfección el carácter rústico exterior con un interior moderno, funcional y luminoso. La propiedad cuenta con piscina privada y está diseñada en una sola planta, lo que facilita el acceso y la comodidad en toda la estancia.
En el interior, la vivienda dispone de un acogedor salón-comedor con aire acondicionado frío/calor, integrado con una cocina totalmente equipada de concepto abierto. Desde esta estancia se accede directamente a la terraza exterior, creando un espacio ideal para disfrutar del clima mediterráneo.
La casa cuenta con dos dormitorios dobles: uno con cama de matrimonio y otro con dos camas individuales. Ambos comparten un baño completo con una amplia ducha. Equipada con aire acondicionado frio/calor en salón y dormitorios (incluido en el precio con un horario establecido, el uso fuera del horario establecido, se cobrara en efectivo in situ por el propietario).
Dispone de Internet Wifi, TV SAT, CD player, DVD, lavavajillas, dos ventiladores, caja fuerte, secador de pelo, 4 tumbonas, una cuna y una trona.En el exterior, los huéspedes pueden relajarse en el porche cubierto frente a la piscina, disfrutar del jardín con césped o aprovechar la zona de barbacoa, perfecta para comidas al aire libre en un entorno tranquilo y privado.
La finca se encuentra a pocos minutos en coche de Felanitx, un auténtico pueblo mallorquín con encanto, conocido por su mercado semanal, sus bodegas de vino local y una variada oferta de restaurantes, cafeterías y comercios. En la dirección opuesta se sitúa Porreres, otro pintoresco pueblo de tradición agrícola que conserva la esencia rural de la isla.
Gracias a su ubicación en el sur de Mallorca, en un radio de entre 15 y 30 minutos en coche se encuentran algunas de las playas y calas más espectaculares de la isla. Destacan Porto Colom, con su encantador puerto natural; Cala Llombards y Cala Santanyí, ideales para disfrutar de aguas cristalinas; así como Cala Figuera, un pintoresco puerto pesquero lleno de carácter.
Muy cerca también se encuentra el Parc Natural de Mondragó, un espacio protegido de gran belleza con calas vírgenes y senderos naturales. Para quienes buscan largas playas de arena blanca, destacan Es Trenc, Ses Covetes, Sa Ràpita y Colònia de Sant Jordi, conocidas por su entorno natural y aguas turquesas.
Una ubicación ideal para disfrutar de la tranquilidad del campo mallorquín sin renunciar a la proximidad de algunos de los rincones más bellos de la isla.