La mejor época para visitar Floradora es durante el verano austral, de diciembre a febrero, cuando el clima es más cálido y agradable.
Este período ofrece largas horas de luz, con temperaturas que suelen oscilar entre los 15°C y los 25°C, lo que lo hace ideal para actividades al aire libre como senderismo, observación de vida silvestre y paseos en bote por el Lago Argentino. La mayoría de las instalaciones turísticas y excursiones operan a plena capacidad durante estos meses. Es temporada alta, por lo que se recomienda reservar alojamiento y tours populares con mucha antelación.
Para aquellos que buscan evitar las multitudes más grandes y aún así disfrutar de un clima agradable, las temporadas intermedias de octubre-noviembre y marzo-abril son excelentes alternativas. Las temperaturas son un poco más frescas, pero encontrará menos visitantes y, a menudo, mejores precios en vuelos y hoteles. Los colores otoñales en marzo y abril pueden ser particularmente impresionantes, añadiendo una estética diferente al paisaje.
Los viajeros interesados en deportes de invierno o un paisaje más tranquilo y cubierto de nieve podrían considerar julio y agosto. Si bien muchas rutas de senderismo están cerradas debido a la nieve, surgen oportunidades para el senderismo sobre hielo, las raquetas de nieve y para presenciar un lado diferente de la belleza natural de Floradora.