"Hotel práctico y moderno en el centro. La ubicación es su punto fuerte ya que está a 2 minutos de la estación de Buchanan y con paradas de bus, metro y tren cerca. No está justo en el meollo del centro, lo cual es más tranquilo, pero llegas literalmente en 5 minutos a todos los lugares de interés.
Rodeado de restaurantes y tiendas, se llega fácil caminando a todos sitios.
La habitación era muy pequeña, apenas puedes pasar a la ventana, y poco práctica porque le falta sitio para dejar las maletas, alguna otra balda a la izquierda de la cama para dejar cosas, no tiene enchufe en el baño lo que es inconveniente sobre todo si tienes que afeitarte ya que debes hacerlo fuera junto a la cama, no es higiénico. No hay toallas mediana, solo grande de ducha incómodo para lavar cara/manos. La ducha es minúscula y resbala mucho. El espejo también queda lejos para poder maquillarse bien.
No hay limpieza diaria si no avisas y las papeleras son pequeñas. La cama era cómoda pero algo blanda y las almohadas buenas aunque altas para mi gusto. La tv no funcionaba bien algunos canales pero nada de importancia. El aire es difícil manejarlo con los controles de la habitación. Es moderno el tema de las luces, con colores y control de intensidad pero preferiría que hubiera tenido otros servicios. La ventana bloquea bien ruido pero aun así se escucha algo de ruido, fuera y de otras habitaciones. El desayuno bien, falta variedad pero sales del paso.
No obstante, para un par de días puedes tirar"