"Si ustedes revisan nuestro historial de visitas, podrán constatar que tanto un servidor como mi familia hemos sido huéspedes frecuentes de su hotel y hemos disfrutado de sus instalaciones en diversas ocasiones. Precisamente por ello considero importante compartirles, con respeto pero también con absoluta claridad, nuestra experiencia durante nuestra última estancia.
A lo largo de más de siete visitas hemos encontrado en su hotel un lugar que nos agrada por la calidad de sus instalaciones, el servicio y, particularmente, por el ambiente de tranquilidad, orden y exclusividad que anteriormente lo distinguía. Desafortunadamente, en esta última ocasión mi esposa y yo percibimos un cambio importante en ese ambiente, al grado de hacernos cuestionar seriamente si regresaremos o si será momento de buscar otra alternativa de hospedaje.
Quiero ser muy claro en este punto: mi comentario no pretende juzgar a ninguna persona por su apariencia, condición económica o situación social. Mi familia y yo siempre hemos procurado conducirnos con respeto hacia todas las personas. Nuestra inconformidad se refiere exclusivamente a las conductas que observamos y a la manera en que éstas terminaron afectando la experiencia de quienes buscamos un espacio de descanso, tranquilidad y convivencia ordenada.
Durante el fin de semana observamos comportamientos que, desde nuestra perspectiva, no corresponden al nivel y concepto de hotel que conocíamos: huéspedes utilizando las instalaciones y albercas práctica"