"Lo bueno: Es un hotel muy bien ubicado justo a media montaña con los lifts a unos pasos de la propiedad (ski in/out) y con su propia “rental store”. En ese sentido inmejorable.
El personal es muy amable.
El hotel está ubicado en Deer Valley, el cual es un centro de esquí poco saturado y exclusivo por lo que no se se hacen filas para entrar a las góndolas o lifts. Eso siempre se agradece y es algo que pocos hoteles gozan.
Lo malo: la propiedad necesita una remodelación urgentemente. Las alfombras se ven desgastadas y polvorientas, las habitaciones requieren actualizarse en su funcionamiento: domótica, distribución, habitabilidad.
Es un hotel que no ofrece lo que pagas ya que es costoso y uno esperaría sorprenderse con cada detalle pero no es así.
Así mismo las instalaciones del spa y gym están anticuadas y hasta te cobran por usar el vapor (100dlrs).
Nuestra habitación tenía vista a unas escaleras internas y obviamente lo que se espera en este tipo de hoteles es tener amplias ventanas con vista a las montañas.
En resumen, no hay congruencia en el costo/beneficio.
La oferta gastronómica es muy limitada.
Resumen: si no se vendiera como un hotel de alto lujo probablemente no estaría inconforme pero al ser tan caro y ofrecer tan poco sientes que no hay reciprocidad por lo pagado.
Pero a pesar de todo eso me la pasé muy bien los 7 días que me hospedé ahí por dos razones básicamente: ubicación y amabilidad del personal.
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