En el corazón de Portiragnes, Villa Paulina se integra en una residencia privada y segura de villas, perfecta para un descanso mediterráneo. El pueblo conquista con callejuelas tranquilas, mercado amable y brisa marina. Portiragnes es muy querido por los viajeros belgas: ambiente cálido, sencillo y acogedor que hace sentir como en casa.
La playa está a 5 minutos en coche: Portiragnes-Plage ofrece arena, dunas y carriles bici—días de relax o planes activos. Agde y Béziers quedan cerca para paseos patrimoniales, museos y terrazas—Allées Paul-Riquet, catedral de Saint-Nazaire—mezclando baños, cultura y buena mesa.
Protagonista del destino, el Canal du Midi atraviesa Portiragnes. Recorra la vía de sirga a pie o en bicicleta entre viñedos y lagunas, deténgase en las esclusas o alquile una embarcación: una experiencia lenta, paisajística y muy agradable.
De vuelta en la villa, disfrute de un ambiente sereno: amplia terraza para cenas al aire libre, jardín verde para jugar o leer y dos plazas privadas para un día a día sin estrés. Tiendas, panadería, mercado, restaurantes y servicios a pocos minutos.
Acceso cómodo por A9/A75, estación TGV de Béziers y aeropuertos de Béziers-Cap d’Agde o Montpellier. Villa Paulina combina la calma del centro del pueblo con la libertad del litoral a mano—una base elegante y práctica para explorar la costa de Hérault.