"Un alojamiento excepcional para una visita de una o dos semanas a la Toscana, sobre todo si, como nosotros, viajas en familia (en nuestro caso, ocho personas) y quieres disfrutar de un entorno rural, tranquilo y a la vez muy bien ubicado. Las habitaciones son amplias y muy confortables, con una cuidada y agradable decoración de estilo rústico. Una espaciosa estancia en la planta baja hace las veces de salón-cocina-comedor, pleno de encanto rural y equipado con todo lo necesario para preparar una buena comida con los excelentes productos locales. Sin embargo, donde pasamos más tiempo fue en el exterior, en el patio techado donde pudimos disfrutar de desayunos y cenas rodeados de las magníficas vistas de la casa: colinas cubiertas de viñedos y salpicadas de cipreses y edificaciones rurales. La piscina, pequeña pero con una preciosas vistas, es todo un lujo en las calurosas tardes de verano.
Uno de los puntos fuertes de la casa es su situación: a poca distancia de Florencia y muy bien comunicada con Siena, es un excelente punto de partida para visitar toda la zona de Chianti Clásico (donde se encuentra ubicada) y algunos de los más famosos pueblos de la región (San Gimignano, Volterra, Certaldo...). La zona del Val D''Orcia, algo más lejana, queda a una distancia perfecta para una excursión de un día.
Por último, pero no menos importante, hay que destacar la hospitalidad y buen hacer de los anfitriones: sumamente acogedores, siempre dispuestos a ayudar en todo lo necesario y a compartir una agradable conversación. Son realmente encantadores y, más allá del tópico, te harán sentirte como en casa. Cuando volvamos a la Toscana, tenemos claro cuál será nuestra elección: Il Vichiaccio."