La mejor época para visitar Tasiujaq es durante los meses de verano, desde finales de junio hasta principios de septiembre, cuando el clima es más templado y las oportunidades para observar la vida silvestre están en su apogeo.
Durante este período, la tundra se llena de flores silvestres y los días son largos, lo que ofrece mucho tiempo para actividades al aire libre. Las temperaturas suelen oscilar entre 10 °C y 20 °C, lo que lo hace cómodo para explorar. Esta es también la época en que la avifauna de la región está más activa, con muchas especies anidando en la zona.
Las familias encontrarán este momento particularmente bueno para experimentar la belleza natural del Ártico. Actividades como el senderismo y los paseos en bote son populares, y las horas de luz más largas significan más tiempo para avistar la vida silvestre local, como caribúes y varias especies de aves. Las condiciones más tranquilas también son ideales para viajes en barco por el río Tasiujaq o expediciones a las islas cercanas.
Para aquellos interesados en experiencias culturales, finales del verano también suele coincidir con eventos comunitarios locales y la temporada de pesca, lo que brinda la oportunidad de aprender sobre las tradiciones y la vida diaria inuit.