
abril 2026
Sigue la ruta de la Independencia y celebra las fiestas patrias explorando ciudades llenas de historia, cultura y experiencias únicas en todo México
Las fiestas patrias son el momento perfecto no solo para disfrutar de antojitos como el pozole o los tacos al pastor, sino también para viajar y reconectar con la historia de México. Recorrer los destinos clave de la Independencia es una forma distinta y mucho más enriquecedora de vivir el 15 y 16 de septiembre. A continuación, te presentamos algunas de las ciudades que jugaron un papel fundamental en este movimiento.

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El inicio del movimiento en Querétaro
Esta ciudad fue el punto de partida de la Conspiración de Querétaro, que detonó el movimiento de Independencia. En 1810, figuras como Ignacio Allende, Juan Aldama y Mariano Abasolo se reunían en la casa del corregidor Miguel Domínguez y su esposa, Josefa Ortiz de Domínguez, para planear un levantamiento contra el dominio español y lograr un gobierno independiente de España, aunque en manos de Fernando VII.
La conspiración fue descubierta en septiembre de ese año, lo que obligó a adelantar el levantamiento planeado para octubre. Según la tradición, Josefa Ortiz logró advertir a los insurgentes, lo que permitió que Miguel Hidalgo iniciara el movimiento en Dolores.
Hoy puedes visitar el Palacio de Gobierno, que es la antigua Casa de la Corregidora, en el centro histórico, así como recorrer sus calles virreinales, Patrimonio de la Humanidad. Querétaro combina historia, arquitectura y una gran oferta gastronómica ideal para una escapada en septiembre.

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San Miguel de Allende, hogar de un insurgente
En 1810, San Miguel el Grande, hoy San Miguel de Allende, era uno de los centros donde se gestaba el movimiento insurgente. Aquí residía Ignacio Allende, militar clave en la Conspiración. Tras enterarse de que el plan había sido descubierto, partió hacia Dolores para alertar a Miguel Hidalgo, lo que precipitó el inicio de la lucha.
Actualmente, la ciudad es uno de los destinos de la época colonial más atractivos de México. Además, es reconocida como Patrimonio de la Humanidad. El Museo Histórico Casa de Allende permite conocer más sobre la vida del insurgente y el contexto histórico de la época.
Además de su relevancia histórica, San Miguel de Allende enamora por su arquitectura, su escena artística y su ambiente cosmopolita. Visitarla en septiembre es aún más especial, con celebraciones, decoraciones patrias y eventos culturales que llenan de vida sus calles empedradas.

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Dolores Hidalgo, cuna de la Independencia de México
En la madrugada del 16 de septiembre de 1810, Miguel Hidalgo llamó al pueblo a levantarse en armas. Este momento histórico, conocido como el Grito de Dolores, marcó el inicio de la Guerra de Independencia.
Dolores Hidalgo, en Guanajuato, es hoy un destino imprescindible para entender este episodio de la historia de México. La Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores es el sitio donde se dio este hecho histórico, y cada año se realiza una recreación del Grito frente a ella.
También puedes visitar el Museo Histórico Curato de Dolores, Casa de Hidalgo, donde vivió el cura antes del levantamiento. Para completar la experiencia, no dejes de probar las famosas nieves artesanales, con sabores tan peculiares como mole, aguacate o tequila, y recorrer los talleres de cerámica, una de las principales tradiciones del destino.

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Símbolo de lucha en Atotonilco
Muy cerca de San Miguel de Allende, se encuentra el Santuario de Atotonilco, un sitio clave en los primeros días del movimiento insurgente. Aquí, Miguel Hidalgo tomó un estandarte de la Virgen de Guadalupe, que se convertiría en símbolo de la lucha.
El santuario, oficialmente llamado Santuario de Jesús Nazareno de Atotonilco, es Patrimonio de la Humanidad por su impresionante interior barroco, lleno de murales religiosos que le han valido el apodo de la “Capilla Sixtina de América”.
Visitar Atotonilco es una experiencia tanto histórica como cultural. Puedes llegar fácilmente desde San Miguel de Allende en taxi, tour o incluso bicicleta. Es una parada breve, aunque muy significativa, que complementa cualquier ruta por el Bajío durante las fiestas patrias.

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Guanajuato, historia y leyenda
La toma de Guanajuato fue uno de los primeros grandes enfrentamientos del movimiento insurgente. A finales de septiembre de 1810, las fuerzas realistas (es decir, aquellas fieles a la corona española) se refugiaron en la Alhóndiga de Granaditas, un almacén fortificado. La historia cuenta que Juan José de los Reyes Martínez, “El Pípila”, incendió la puerta para permitir el ingreso de los insurgentes.
Este episodio marcó una victoria importante, aunque también fue uno de los momentos más violentos de la guerra. Hoy, la Alhóndiga es el Museo Regional de Guanajuato, donde puedes conocer más sobre este y otros eventos históricos.
Guanajuato es además uno de los destinos más bellos del país, con callejones, túneles y arquitectura virreinal. No te pierdas el Monumento al Pípila, que ofrece una vista espectacular, ni un paseo por el centro histórico, que es especialmente vibrante durante septiembre.

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Hacia la liberación en Guadalajara
Guadalajara tuvo un papel clave durante la etapa inicial del movimiento. Aquí, Miguel Hidalgo decretó la abolición de la esclavitud en 1810, una de las decisiones más importantes del proceso independentista. También se publicó el periódico insurgente El Despertador Americano.
Asimismo, cerca de la ciudad ocurrió la Batalla del Puente de Calderón, donde el ejército insurgente sufrió una derrota decisiva frente a las fuerzas realistas en 1811. Hoy puedes visitar este histórico puente en Zapotlanejo, a menos de una hora de Guadalajara.
Ahora bien, esta ciudad ofrece mucho más, desde recorridos culturales a Tequila hasta visitas a Tlaquepaque, Chapala o Ajijic. Su mezcla de historia, cultura y gastronomía la hace un destino ideal para celebrar las fiestas patrias. ¡Asiste a un espectáculo de mariachi con cena incluida para celebrar la Independencia!

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Chihuahua, el fin de una etapa
Tras la derrota en Puente de Calderón, los principales líderes insurgentes fueron capturados en Acatita de Baján, Coahuila, y trasladados a Chihuahua. Ahí fueron juzgados y ejecutados en 1811, marcando el fin de la primera etapa del movimiento.
En la ciudad de Chihuahua puedes visitar el Museo Calabozo de Miguel Hidalgo, donde este fue prisionero, así como el Palacio de Gobierno de Chihuahua, donde fue fusilado. Ambos sitios permiten entender mejor este momento clave de la historia.
Si tienes más tiempo, aprovecha para explorar uno de los mayores atractivos del estado: las Barrancas del Cobre. El famoso tren del Chepe ofrece una de las rutas ferroviarias más espectaculares de México, ideal para complementar un viaje histórico con paisajes naturales impresionantes.

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Revive el espíritu de lucha en Acapulco
Tras la muerte de Hidalgo, José María Morelos tomó el liderazgo del movimiento en el sur. En 1813 logró tomar el puerto de Acapulco, un enclave estratégico por su conexión comercial con Asia a través del Galeón de Manila o la Nao de China.
Durante el conflicto, el Fuerte de San Diego fue uno de los principales bastiones defensivos para las tropas realistas. Hoy alberga el Museo Histórico de Acapulco, donde se explica la importancia del puerto en la época virreinal y durante la Independencia.
Más allá de su historia, Acapulco sigue siendo uno de los destinos de playa más icónicos del país. Puedes disfrutar de sus playas, ver a los clavadistas de La Quebrada o visitar la Isla Roqueta. Celebrar el Grito aquí, frente al mar, es una experiencia distinta y muy especial.

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Ciudad de México, testigo del desenlace
La Ciudad de México jugó un papel importante como centro de operaciones de los realistas y fue el escenario del cierre del movimiento independentista. El 27 de septiembre de 1821, el Ejército Trigarante entró triunfante a la capital, marcando el fin de la guerra.
Cada 15 de septiembre, el Zócalo se convierte en el corazón de las celebraciones, con la ceremonia del Grito encabezada por el presidente o la presidenta desde el Palacio Nacional. Es uno de los eventos más emblemáticos del país.
Durante tu visita a la Ciudad de México, no olvides recorrer el Centro Histórico, el Palacio de Bellas Artes y el Paseo de la Reforma, donde se encuentra el Ángel de la Independencia. También puedes aprovechar el Turibús para explorar zonas como la Roma y la Condesa. De esta forma, tu experiencia combinará la historia con la vida contemporánea de la ciudad.
Recorrer estas ciudades durante las fiestas patrias es una forma única de conectar con la historia de México. Más allá del Grito, cada destino ofrece experiencias culturales, gastronómicas y turísticas que enriquecen cualquier viaje. Este septiembre, anímate a seguir la ruta de la Independencia y descubre el país desde una perspectiva diferente.

