
octubre 2015
Descubre Alaska en cualquier temporada con naturaleza en su máximo esplendor, auroras boreales y paisajes inolvidables
Solemos imaginar Alaska como un frío paraíso blanco de nieve y hielo. Aunque así es durante buena parte del año, en verano sorprende con paisajes verdes y llenos de vida. Forma parte de Estados Unidos desde 1867, volviéndose estado en 1959. Sin embargo, conserva una identidad única marcada por su naturaleza imponente. Es un destino ideal para quienes buscan aventura y contacto con entornos poco intervenidos. Te presentamos algunas de las experiencias imperdibles para descubrir Alaska en cualquier época del año.

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Anchorage: punto de partida cultural
Un buen viaje por Alaska puede comenzar en Anchorage, la ciudad más grande del estado y una excelente puerta de entrada para entender su historia y diversidad cultural. Aquí es recomendable visitar el Museo de Anchorage, el Alaska Aviation Museum (Museo de Aviación de Alaska) y el Alaska Native Heritage Center (Centro de Patrimonio Nativo de Alaska), espacios que han modernizado sus exposiciones para ofrecer experiencias interactivas y actuales.
Además, la ciudad y sus alrededores combinan lo urbano con lo natural, con senderos, parques y miradores donde es posible observar paisajes espectaculares sin alejarse demasiado. Anchorage también es un excelente punto logístico para desplazarse hacia otras partes del estado.

02
Fairbanks y la magia de las auroras boreales
Si viajas en invierno, Fairbanks es uno de los mejores lugares para vivir la experiencia ártica. Aquí se pueden realizar actividades como esquí, snowboard, recorridos en motos de nieve y más, siempre considerando permisos y regulaciones vigentes.
Uno de los mayores atractivos es la posibilidad de observar auroras boreales, visibles con mayor claridad entre septiembre y abril. Actualmente existen tours especializados que optimizan las probabilidades de avistamiento. También es fundamental llevar ropa adecuada en capas para soportar las bajas temperaturas, ya que el clima puede ser extremo durante gran parte de la temporada invernal.

03
El tren White Pass: historia y paisajes
Un recorrido imperdible en cualquier época del año es el tren White Pass & Yukon Route, que conecta Skagway con el territorio de Yukón, en Canadá. Esta ruta histórica surgió durante la fiebre del oro y hoy es una de las experiencias turísticas más emblemáticas de la región. El viaje atraviesa montañas, túneles y puentes con paisajes espectaculares.
Si decides realizar el trayecto completo, es necesario contar con la documentación vigente para cruzar la frontera. También existen opciones más cortas que no requieren salir de Estados Unidos, ideales para quienes buscan una experiencia similar sin trámites adicionales.

04
Cruceros por Alaska en verano
Durante el verano, una de las mejores formas de conocer Alaska es a través de un crucero. Estas rutas suelen operar entre mayo y septiembre, cuando las condiciones climáticas permiten la navegación. Los itinerarios recorren fiordos, glaciares y pequeños puertos, con escalas que permiten explorar distintas zonas en excursiones de un día.
Además, en esta temporada ocurre el fenómeno del “sol de medianoche”, con días extremadamente largos y pocas horas de oscuridad. Las salidas suelen partir desde ciudades del norte de Estados Unidos o de Canadá, y ofrecen una experiencia cómoda para apreciar la magnitud de los paisajes.

05
Parques nacionales: naturaleza en estado puro
Alaska alberga algunos de los parques nacionales más impresionantes del mundo. El Parque Nacional Denali destaca por el monte Denali (antes conocido como McKinley), el pico más alto de América del Norte. Por su parte, el Parque Nacional de los Fiordos de Kenai y el Parque Nacional Glacier Bay ofrecen vistas espectaculares de glaciares y la posibilidad de realizar recorridos en embarcaciones para admirar el entorno.
Durante el verano, estos espacios son ideales para actividades como senderismo, kayak o ciclismo de montaña, siempre siguiendo prácticas responsables de observación de fauna y respeto a los ecosistemas.
Alaska es un destino que cambia por completo según la época del año, lo que lo convierte en un lugar ideal para visitar más de una vez. En invierno, ofrece paisajes nevados y fenómenos naturales únicos como las auroras boreales. Por su parte, el verano aquí revela una faceta verde con días largos y múltiples actividades al aire libre. Ya sea recorriendo sus parques nacionales, viajando en tren o navegando entre glaciares, cada experiencia permite apreciar la magnitud de su naturaleza. Planear el viaje con anticipación y elegir bien la temporada hará toda la diferencia para disfrutarlo al máximo.

