"Jamás había tenido la mala fortuna de que en un hotel me tratara tan mal y me faltara el respeto uno de sus empleados como lo fue en este hotel. Me refiero a su jefe de ventas no recuerdo su nombre con exactitud pero creo se llama José, es alto y sin pelo, esto se originó solo por no querer tomar una plática para “hacernos socios del hotel” desde la llegada acosan mucho con este tema. A este sujeto lo considero un cobarde ya que lo hizo cuando mi esposo se alejó y me encontraba sola, se aprovechó de que soy mujer. De todo lo sucedido fue testigo el Sr Rogelio ya que estaba presente e intentó parar la falta de respeto de dicho sujeto y ni a él le hizo caso, el Sr Rogelio si fue un caballero y me auxilio. Posteriormente nos apoyó la Concierge Karla. Lamentablemente pude comprobar que todos los comentarios negativos acerca de este hotel son ciertos. Por ejemplo, le falta mucho mantenimiento, las habitaciones son muy pequeñas, la mayoría de sus meseros son groseros, algunos intentan ser amables pero se ven forzados, en el bufet no resurten. Sus dos restaurantes de especialidades son muy pequeños y no tenían los alimentos que ofrecen. Lo mejor de nuestra estancia fue haber contado con la atención de su Concierge Karla, además de hacer su trabajo a la perfección, es un excelente ser humano, ojalá y la empresa la valore y la apoye para mejorar tantas fallas del hotel. También la atención de sus Concierge Abril y Liliana fue muy buena. La atención de Roberto en la palapa es amena. "