Quizás deberías considerar un alojamiento con piscina al aire libre si tienes pensando viajar a Palma en los meses secos de julio, agosto o junio, cuando el promedio de lluvias es de 8 milímetros. Una propiedad con piscina cubierta podría ser justo lo que necesitas si planeas visitar durante los meses más lluviosos, como marzo, enero y febrero, donde el promedio de lluvias es de 221 milímetros.