Resumen:
Déjense llevar por la calma de La Graciosita, un refugio isleño a dos pasos del muelle de Caleta del Sebo.
Nuestra casa tradicional, con 2 dormitorios y 1 baño, combina encanto local y comodidad moderna.
Ideal para quienes buscan una escapada tranquila junto al mar, con lugares emblemáticos como la Playa de las Conchas o el Safari La Graciosa Cristóbal a un paseo.
Disfruten del otoño en un hogar acogedor donde el tiempo se detiene y la vida se saborea despacio.
El espacio:
Bienvenidos a La Graciosita, una casita tradicional canaria pensada para descansar y sentirse como en casa.
Situada en pleno corazón de Caleta del Sebo, este rinconcito de paz acoge cómodamente hasta 5 personas y mezcla el alma marinera de La Graciosa con detalles de confort actual.
El salón, amplio y luminoso, invita a desconectar. Los rayos del sol llenan el espacio y las puertas francesas dejan entrar la brisa marina.
Pónganse cómodos en el sofá, vean una peli en la Smart TV o simplemente disfruten del silencio y del sonido del mar al fondo.
La cocina está totalmente equipada para que puedan preparar un buen desayuno o una cena casera: horno, microondas, cafetera, nevera y congelador.
A lo mejor se animan con un pescado fresco del día comprado en el puerto y lo acompañan con un buen vino lanzaroteño 🍷.
Las dos habitaciones ofrecen camas confortables y ropa de cama suave para dormir a gusto después de un día de playa.
El baño, sencillo y moderno, cuenta con toallas mullidas, artículos de aseo y lavadora.
En el exterior hay aparcamiento gratuito, aunque aquí casi todo se disfruta caminando o en bici.
Un hogar con alma canaria, perfecto para vivir la isla a su ritmo.
Acceso de invitados:
Durante su estancia tendrán acceso a toda la casa y sus comodidades: cocina equipada, wifi, lavadora y televisor.
La llegada es sencilla gracias a nuestro sistema de check-in automático.
Antes de su viaje recibirán un código para abrir la cajita de llaves situada junto a la puerta principal.
Así podrán entrar sin prisas, cuando mejor les venga.
El barrio:
Caleta del Sebo es el alma de La Graciosa.
Un pueblito marinero donde la vida transcurre despacio, el mar marca el ritmo y la hospitalidad se siente en cada rincón.
Ambiente relajado: Aquí no hay coches ni prisas. Solo calles de arena, risas y el sonido del mar.
Playas de postal: A unos minutos caminando encontrarán aguas cristalinas y arena dorada. Playa del Salado o Las Conchas son puro paraíso.
Sabores locales: Disfruten de un buen pescado fresco o unas papas arrugadas con mojo en los bares del pueblo.
Encanto isleño: Las casitas blancas con puertas azules y el ambiente familiar hacen que uno sienta que ha viajado a otro tiempo.
Cómo desplazarse:
Llegar a La Graciosa es parte de la experiencia:
Vuelen a Lanzarote (Aeropuerto de Guacimeta).
Desde allí, vayan hasta el puerto de Órzola (unos 40 minutos en coche o taxi).
Tomen el ferry hacia La Graciosa. En unos 25 minutos estarán en Caleta del Sebo, con vistas al mar y al Risco de Famara.
Al desembarcar, caminen apenas 2 minutos desde el puerto y llegarán a Calle La Crujía 86A, donde los espera La Graciosita.
No tiene pérdida: está en una calle tranquila y cerquita de todo.
Consejito: revisen los horarios del ferry antes de viajar y, si llevan maletas grandes, hay carritos disponibles en el puerto.
Una vez instalados, pueden recorrer la isla a pie o alquilar bicis para descubrir su magia sin prisa.
Otras cosas a tener en cuenta:
El otoño es una época ideal para visitar La Graciosa: menos gente, más calma y un ambiente mágico.
Además, podrán vivir de cerca las fiestas locales y sentir la isla en su estado más auténtico.
Si les apetece comer bien, prueben el Sunset Sports Bar o los pequeños restaurantes junto al puerto —donde el pescado llega directo del mar al plato.
Y no se pierdan el Museo Chinijo, que cuenta la historia y el alma de estas islas.
Después de explorar playas y senderos, vuelvan a La Graciosita para descansar, escuchar el silencio y disfrutar del ritmo pausado de la vida isleña.
Interacción con los huéspedes:
Aunque yo estaré en Lanzarote, contamos con familiares muy cercanos en La Graciosa que estarán disponibles por si surge cualquier cosa durante su estancia.
Queremos que se sientan atendidos, pero con la libertad de vivir la isla a su manera.