"Al llegar al hotel nos recibieron muy bien y el check-in fue rápido. Sin embargo, al terminar, un colaborador se acercó supuestamente para explicarnos lo que incluía nuestro paquete, pero enseguida intentó vendernos el servicio Privilege y agendarnos una cita para el día siguiente. También nos dijeron que, por haber reservado mediante Expedia, recibiríamos un termo, pero nunca nos lo entregaron.
Al día siguiente recibimos varias llamadas entre las 8:00 y las 9:00 de la mañana para insistir en que asistiéramos a la presentación. Nos negamos porque fuimos de vacaciones, no a comprar servicios adicionales. La insistencia fue tanta que se sintió como acoso, hasta que contesté y dejé claro que no asistiríamos.
La atención en el bufet fue irregular; algunos trabajadores mostraban mala actitud y, aunque se les solicitaba algo, en ocasiones nunca lo llevaban. Además, todos los días tocaban la puerta alrededor de las 9:00 de la mañana para realizar la limpieza, lo que impedía descansar.
En el bar de la piscina solo había una persona atendiendo, a pesar de la gran cantidad de huéspedes, por lo que el servicio era muy lento. También ocurrió una pelea fuerte en la piscina y el personal tardó demasiado en reaccionar, demostrando falta de capacitación y personal para controlar la situación.
Fuera de estos inconvenientes, el resto de la estancia estuvo bien."